Y seremos Antropófagos Inmortales


1. Los vampiros son inmortales y además beben sangre para alimentarse. En cambio, desde esa ejemplar científico del siglo XVI - desde mucho antes en realidad- que fue la condesa Ersébeth Báthory existe la idea de que la sangre de los niños rejuvenece. 

2. Y, claro esta, la vertiginosa involución actual hacia lo más profundo del Neolítico en todos los ámbitos ha provocado que resurja con vigor renovado esa idea, la cual se ha convertido en uno de los negocios más florecientes y prometedores de la actualidad. 

3. Y no solo sangre sino las apreciadas células totipotentes de los bebés en gestación, las cuales prometen ser el Grial del rejuvenecimiento. Por la antropofagia infantil a la inmortalidad. Ahora comprendemos por qué las brujas de los cuentos siempre se comían a los niños. 

4. Hace unos años los científicos Tony Wiss-Coray y Saúl Villeda inyectaron sangre de ratones jóvenes en ratones ancianos y observaron que sus procesos cerebrales mejoraban notablemente, así que fundaron la sociedad Alkahest para investigar sobre esta técnica. 

5. En 2015 la sociedad española Grifols compró el 45% del capital de Alkahest y en 2020 ha adquirido el 55% restante por 146 Millones de dólares libres de deuda. Por tanto Grifols incorpora a su grupo a esta compañía y se sitúa en el núcleo de vanguardia de este mercado.

6. Felipe Sierra ha sido también uno de los grandes promotores de este sector y director hasta 2020 del Departamento de Envejecimiento del National Institute of Aging, división especializada del National Institute for Health the U.S.A. El cual comentaba lo siguiente:

 "El principal factor de riesgo cardiovascular es el envejecimiento, pero no podemos cambiarlo, y hablamos de obesidad y colesterol. En el Alzheimer el envejecimiento es el factor pero hablamos de exceso de proteínas beta-amiloides en el cerebro. Ahora esto está cambiando."

7. Estas técnicas, aparte la jerigonza habitual y sus entelequias nominales están centradas en infusiones de sangre infantil para alterar el metabolismo de la sangre anciana, así como en introducir en esta última ciertas proteínas contenidas en las células de bebés en gestación.

8. Así que también sabemos ahora qué era esa elusiva, mencionada siempre en clave durante milenios, "piedra filosofal" de los Alquimistas, la cual otorgaba la inmortalidad a quien lograse destilarla e ingerirla, a saber: La carne y la sangre de los bebés en gestación.

9. Y esta industria de la inmortalidad ha impulsado a su vez la de los proveedores de esa "materia prima o sustancia primordial" de la Alquimia, i.e.:Las clínicas en las que se "aborta la gestación de los bebés", esos templos en los que cada día se practica el Tofet perenne.

10. Y es el Tofet porque hemos otorgado a las madres licencia para asesinar impunemente a sus hijos e hijas, esto es, para cometer el peor de los delitos concebibles, el que tiene todas las agravantes posibles.Por "ser vos quien sois", esto es, una monstruosa deidad Sumeria.

11. Por ello la industria que descuartiza y disuelve a los bebés en los úteros de sus madres es el proveedor ideal de carne y sangre de bebés para la industria de la inmortalidad tras ser durante décadas el gran proveedor de la industria cosmética de cremas de belleza.

12. Por ello la industria de proveedores de "materia prima" ostenta la máxima protección legal y fáctica imaginable. Por ejemplo: Hace poco el Juez William Orrick ha condenado a David Daleiden y al Center for Medical Progress por "lesión a la intimidad" de Planned Parenthood.

13. Y les condena a abonar 13.600.000 $ por hacer público un vídeo en el que unos ejecutivos de Planned Parenthood comentaban muy ufanos cómo descuartizaban a los bebés y así los vendían por pedazos a diferentes compradores. Y "el público" ignoraba todo esto aunque sea "legal".

14. Y desde hace milenios a todos nosotros cuando estamos creciendo en el útero de nuestras madres ni siquiera nos bautizan ni nos inscriben, de modo que si nuestros padres mueren antes de que nazcamos no heredamos nada, se transmite todo a nuestra madre o a nuestros hermanos.

15. Y los restos que no se venden al mejor postor de esos bebés descuartizados y disueltos del modo más cruel - ni siquiera les anestesian - son arrojados a vertederos.Y este es el núcleo de esta sociedad infernal centrada en "el placer el honor y la gloria pereat mundus".

16. ¿Y qué decir, qué gritar? Porque siempre quiero arrancarme los dientes y llorar hasta el último día como el coronel Kurtz ante este horror y degeneración monstruosa absoluta.

"¿Cry cry cry, what shall I cry? Cry like a parrot, chatter like an ape", como escribió Eliot.

Si pudiese iría a los vertederos, recogería los restos de sus adorables cuerpecitos, les bautizaría y les enterraría. Y entonces gritaría sus nombres al cielo durante horas. Pero, como bien dijo Rilke"¿Quién si yo gritase me oiría en los órdenes angélicos?" 

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